Máximo Banguera se convirtió en el «héroe» la noche de ayer en el estadio Allianz Parque de Sao Paulo. El guardameta de Barcelona SC atajó dos penales decisivos que le significaron la clasificación a cuartos de final de la Copa Libertadores. Cuando el árbitro Argentino Néstor Pintana decretó la finalización de la tanda de penales, sus compañeros corrieron abrazarle al «Cachetón», como es conocido el golero guayaquileño para felicitarle luego de su estupenda actuación, pero además ese abrazo, podría significa el enorme gesto que iba a tener Máximo Banguera, minutos después en el camerino del cuadro «Amarillo».
Máximo, no se quedo con el título de «héroe salvador», sino con su gran corazón y muestra de solidaridad decidió subastar los guantes con lo que atajó aquella noche inolvidable para los hinchas «Canarios», cuyo dinero de lo recaudado le servirá para donar a los niños enfermos con cáncer. Sin duda una noble causa para resaltar de lo que puede hacer un jugador de fútbol cuando se pone «el traje de héroe salvador combinado con la solidaridad y el buen corazón».